¿Por qué un Colegio Mayor?

Comenzar tus estudios universitarios fuera de casa, en una ciudad nueva es ilusionante, y elegir entre las diferentes opciones de alojamiento no siempre es fácil. A continuación te damos unas cuantas buenas razones por las que deberías elegir un Colegio Mayor:

  • Porque harás amigas de las de verdad, para toda tu vida.

  • Porque vivirás tu etapa universitaria de una forma distinta, junto a otras universitarios en un clima de compañerismo y convivencia.

  • Porque dispondrás de unos servicios e instalaciones excelentes, para que sólo te preocupes de estudiar y disfrutar al máximo tu experiencia universitaria.

  • Porque tus compañeras de colegio mayor que estudian tu misma carrera siempre estarán disponibles para resolverte dudas, darte consejos y animarte.

  • Porque a lo largo del curso podrás participar en un montón de actividades: deportivas, culturales, lúdicas, viajes, formativas… que son el rasgo distintivo de los Colegios Mayores, y que te ayudarán a crecer a nivel personal y académico.

  • Porque te sentirás parte de una entidad con más de 5 siglos de historia, por la que han pasado personalidades tan importantes como María Dueñas (escritora), Fernando Schwartz (escritor), Manuel Marín (Presidente del Congreso de los Diputados), Gerardo Delgado (físico), Miguel Gutiérrez Aragón (cineasta), Julián Hernández (músico), Rafael Álvarez “El Brujo” (actor)…

Vivir en un Colegio Mayor cambiará tu vida

Tras segundo de bachillerato llega el momento de tomar una de las decisiones más importantes de la vida, ¿qué estudiar? ¿Qué hacer? ¿Dónde? Las respuestas son muy personales, pero si tenemos que irnos a vivir fuera de casa, tenemos que hacerlo en un Colegio Mayor.

Hablando desde la experiencia personal, lo recomiendo. La convivencia puede ser difícil al principio, y puedes tener ganas de que llegue el fin de semana o un puente para poder volver a casa, pero, eso sólo pasa los primeros meses, después todo lo contrario.

Un Colegio Mayor es muy diferente a una residencia, aunque la gente cree que no. En una residencia no se conocen todos los que allí residen, no se organizan tantas actividades culturales, ni deportivas, y además no vas a complementar tu formación académica independientemente de la carrera de la Universidad.

Un Colegio Mayor es más que una segunda casa, y si te adaptas pronto a convivir con más personas, puede ser más que eso. Aquí harás amigos para toda la vida, con la que vivirás experiencias inolvidables y crecerás personal y profesionalmente, pues te responsabilizas de varias cosas, como deportes, eventos, organización de actividades, etc. En definitiva, los que te acompañen a lo largo de tu estancia en el Mayor, serán tu familia para toda la vida.

“El Colegio Mayor es mi segunda casa, mi otra familia. Cada momento y cada detalle que me aportan todas y cada una de las personas que viven aquí son un regalo y una ilusión. Cada sonrisa que te transmiten consigue que sientas algo, que sólo puedes entender si vives aquí dentro. Miradas, bromas, anécdotas y experiencias que probablemente no vivas fuera de un Colegio Mayor. Para mí, es algo más que un Mayor, es una parte de mi muy valiosa.”

Silvia Cifuentes, segundo año.

Si aún así, mi propuesta no te convence, te mostraré a continuación como se desarrolla un día en un Colegio Mayor Universitario:

La actividad en nuestro Colegio Mayor arranca en torno a las 7 de la mañana, cuando llegan las cocineras, las de la limpieza y la persona que atiende la portería.

A partir de las 7:45 el comedor abre sus puertas para el desayuno. Cada una baja cuando quiere porque hasta las 9:15 está abierto para desayunar. La primera vez que bajas al comedor, mediodormida ¡ te impresiona!: zumo de naranja, panecillos del día, fruta… cereales, , embutidos, yogorth, café, cloaca, mantequilla, mermelada… ¡Ni en el mejor hotel! Y cada una va cogiendo cual Buffet lo que ese día le apetece, aunque quizás el sueño no deja disfrutar al 100% de los manjares. Enseguida se va llenando el comedor y coincides con las que comienzan sus clases en horario similar. Hay distintos tipos de amanecer: la que desde primera hora de la mañana es capaz de formular frases coherentes y de dialogar, la que no musita palabra y tiene la mirada fija en un punto… la que responde con monosílabos o con sonidos guturales… Pero independientemente de cómo te levantes todas coincidimos en desayunar.

Mientras, las chicas de la limpieza empiezan por las zonas comunes hasta las 10:00 h. de la mañana que las residentes abandonan sus habitaciones y se marchan a clases o bajan a la biblioteca a estudiar  y pueden acceder a las habitaciones para dejarlas en perfecto estado.

Pasa la mañana llena de clases, apuntes, prácticas, contacto con los compañeros, fotocopias… o estudio intenso en la biblioteca, academia, un rato de gimansio o de cervecita y ¡ a comer!

Mediodía y el colegio cobra de nuevo vida. A partir de las dos, muchas empiezan a llegar de clase, otras vienen de tomar algo… y a la dos  y veintenueve se amontona la gente en el ante comedor. La administración prepara distintos menús que tienen todos algo en común: ¡estan buenísimo!!! Y las dos y media el comedor vuelve a abrir sus puertas para servirnos la comida que… ¡¡¡es una pasada!!!. Si además coincide que alguna celebra su cumpleaños, sabemos que hay cucharilla sí o sí con el postre preferido de la homenajeada.

Y allí nos ponemos al día de lo que cada una ha vivido: una cuenta su aportación en clase, la gymcana que tuvo que hacer para entregar en hora un trabajo… una anécdota divertida que pasó con sus amigos…

“Una experiencia nueva en la que te das cuenta que tu vida no solo está en tu casa, si no que hay vida más allá. Y además, puede que te des cuenta que lo que hay en casa no es lo mejor sino lo que está en el Colegio. Para mí ha sido un cambio muy brusco pero no me arrepiento de ello ya que para mí, mi vida ahora está aquí. Además conoces mucha gente nueva con la que no tienes ningún problema para compartir tus cosas y tus problemas, ellos se convierten en tu familia.”

Elisa Argos, primer año.

Tras la comida, llegan unos momentos muy esperados por todas: ¡es el café!. Subimos al cuarto de estar y mientras saboreamos un cafe calentito, un te o cualquier infusión conversamos entretenidamente mientras unas salen y entran según su horario de clases.

La ventaja de un Colegio Mayro es que puedes encontrar a alguien a cualquier hora del día, especialmente al mediodía y a media tarde. Si tienes turno de tarde puedes anotarte por la mañana y comer antes o pder comida de picnic porque las horas no te dan para venir a comer al Colegio Mayor.

Las tardes se desarrollan con normalidad en el Colegio. Ahora en época de exámenes lo más recurrente son las Salas de Estudio, aquí podrás estudiar con un buen ambiente y siempre habrá gente con lo que descansar cinco minutos. Por el contrario, si te concentras mejor solo puedes estudiar en tu habitación.

Si no tienes que estudiar, existen otras alternativas: desde voluntariado, sala de lectura en la biblioteca con miles de novelas que te harán disfrutar y te introducirán en mundos increibles…

La hora de la cena inicia el fin de la jornada en el Colegio Mayor. El comedor sirve las cenas a partir de las 21:30 h. Las encargadas sirven la cena, que al igual que en la comida, pocas veces te la perderás.Tras la cena, unas deciden estudiar, otras prefieren recueprar sueño o pasar un rato de tertulia en la sala de estar, y también hay gente que se decanta por una velada con amigas en una de las habitaciones.

Si tienes la oportunidad de vivir en un Colegio Mayor, no te lo pienses. ¡Disfrútala! Serán los mejores años de tu vida.

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