LA FUERZA DEL PERDÓN

Hay tertulias y tertulias. Ésta tenía la fuerza de un testimonio brindado desde un corazón grande, magnánimo… reflejo de una familia de categoría espectacular. Una familia cuyo padre fue asesinado por ETA y que mas que provocar rencor en cada miembro, con la ayuda de su madre, supo encajar el revés con la naturalidad de saber perdonar.

Don José Araluce no se negó a acceder a la invitación de contar a nuestras residentes cómo el asesinato de su padre les cambió la vida y le engrandeció a toda la familia.

Al día siguiente salió un artículo en el correo Gallego donde explica unas líneas de su testimonio.

Es una historia impactante, la de un hijo que vio cómo el 4 de octubre de 1976 le arrebataron a una de las personas más importantes de su vida. ETA acribilló a tiros a su padre, a su chófer y a los tres escoltas que lo protegían justo en la puerta de casa, en San Sebastián. Juan María Araluce Villar, notario, era en aquel entonces presidente de la Diputación de Guipúzcoa y procurador en las Cortes Generales.