Arosa al día

Conferencias y cursos | Programa Culturearte | Curso 2025/26

En una nueva sesión de Culturearte, reflexionamos sobre el Amor consciente: más allá de los sentimientos con Nuria Andrés. Toda una invitación a repensar qué entendemos por amor, felicidad y sentimientos.

La sesión arrancó con una pregunta directa: ¿qué deseas para tu vida y la de los demás? La respuesta fue: “ser feliz”. Pero ¿cuándo eres feliz?

La reflexión es clara: somos felices cuando amamos y somos amados. Cuando estamos con las personas que queremos y que nos quieren. En definitiva, uno es feliz cuando ama.

Nuria nos recordó que el bienestar reside en las cosas materiales y lo expresó con una cita de Susanna Tamaro, en su libro Para siempre:

“A veces pienso que en el momento de nuestra muerte no es el discurrir de toda la vida lo que veremos, como dicen, sino solo una pequeña parte: los gestos de amor perdidos, la caricia no hecha, la comprensión no dada, esa inútil mala cara mantenida demasiado tiempo, esa terquedad alimentada solo de sí misma”.

La conclusión es clara: al final del día, siempre deberíamos preguntarnos si hemos querido bien hoy.

Otro de los puntos clave de la charla fue la importancia del lenguaje y del pensamiento. Las palabras construyen frases; las frases pensamientos; los pensamientos, acciones. Y nuestras acciones terminan definiendo quiénes somos. Si partimos de conceptos equivocados caminaremos quizá con coherencia, pero no en la dirección adecuada.

Otro de los ejes centrales de la sesión fue la distinción entre amar y estar enamorado. ¿Es lo mismo? ¿Existe la “media naranja”? ¿Dura el amor toda la vida?

Amar no es lo mismo que estar enamorado. El enamoramiento es un sentimiento; amar es una decisión. No es algo que simplemente sucede, sino un acto consciente de la voluntad.

La fórmula que propuso Nuria fue clara: INTELIGENCIA x VOLUNTAD + sentimiento.

Los sentimientos aparecen sin pedir permiso. No siempre podemos evitar lo que sentimos, pero sí podemos aprender a gestionarlo. Porque, como afirmó durante la sesión: sentir no es consentir. Los sentimientos negativos, si no se trabajan, pueden convertirse en vicios; bien gestionados, pueden transformarse en virtudes. La clave está en no permitir que nos definan ni que gobiernen nuestras relaciones.

En definitiva, amar no es solo sentir, sino decidir y trabajar cada día por el bien propio y el del otro. Amar es la forma más intensa de vivir y el verdadero camino hacia la felicidad.

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