Conferencias y cursos | Programa Culturearte | Curso 2025/26
El físico y divulgador Jorge Mira, miembro de la comisión de expertos para la reforma de la hora oficial en España (2018-2019), volvió a acompañarnos en Culturearte. En esta sesión nos dio su visión sobre la utilidad del cambio estacional de hora y advirtió de que su eliminación sería “una decisión equivocada”. Según señaló, dentro del propio comité “no existe consenso” sobre la conveniencia de suprimir este sistema.
Durante la charla explicó que la hora debe entenderse simplemente como “un número en una escala” que permite coordinar la actividad colectiva, algo que se volvió imprescindible con el desarrollo del ferrocarril. Sin embargo, más allá de su dimensión técnica, el debate está ligado a un hecho natural: la variación de la luz solar a lo largo del año. Según su opinión, el objetivo del cambio horario es ajustar la actividad humana lo mejor posible al ciclo del sol. “El sincronizador de la vida de las personas es el amanecer”.
España está situada fuera de las zonas tropicales y, por tanto, experimenta grandes variaciones en la salida y puesta del sol a lo largo del año. Según explicó, estas diferencias pueden alcanzar hasta tres horas entre invierno y verano. “Pasamos de tener menos sol que la Antártida a tener más sol que en Kenia”.
Eliminar el cambio estacional tendría consecuencias prácticas. Si España mantuviera el horario de invierno durante todo el año, en el este del país amanecería entre las cinco y las seis de la mañana durante varios meses. En la práctica, esto significaría trasladar una hora de luz solar útil de la tarde a un momento del día en el que casi nadie está despierto.
También señaló uno de los errores más frecuentes en este debate: confundir huso horario con tiempo solar. Algunas propuestas plantean que territorios como Galicia deberían adoptar el horario de Greenwich por su posición geográfica. Él rechaza esta idea porque el huso horario es solo una escala de referencia: cambiarla no altera la realidad de la luz solar. “Es como cambiar la escala de un termómetro: si tienes 40 grados en Sevilla, cambiar la escala no hace que tengas menos calor”.
Por último, recordó que antes de la implantación oficial del cambio estacional la propia sociedad ya aplicaba mecanismos similares, como horarios distintos en los comercios según la estación. Para Jorge Mira, esto demuestra que el sistema actual responde a una adaptación práctica a la variación natural de la luz a lo largo del año.