Conferencias y cursos | Programa Culturearte | Curso 2026/27
¿Cuántas veces hemos cogido el móvil para mirar una notificación y, cuando nos damos cuenta, han pasado veinte minutos? Vivimos hiperconectadas, rodeadas de pantallas y estímulos constantes. Pero ¿qué pasa con nuestra capacidad de prestar atención a lo que realmente importa?
Sobre estas cuestiones reflexionamos en el Colegio Mayor Arosa, durante una nueva sesión de Culturearte, con Iván Baliña, psicólogo sanitario, psicoterapeuta y miembro del equipo de CoidadosAmente. Un encuentro que fue mucho más que una charla: una conversación cercana y participativa sobre tecnología, concentración, emociones y relaciones personales.
A lo largo de la sesión descubrimos cómo las redes sociales y los algoritmos compiten por nuestra atención, condicionan nuestros hábitos y nos ofrecen recompensas inmediatas por lo que nos cuesta cada vez más desconectar. También reflexionamos sobre cómo esta dinámica afecta a nuestra capacidad de concentración y cómo la inmediatez del mundo digital puede generar frustración cuando la trasladamos a nuestro día a día.
Pero hubo una idea que destacó especialmente: prestar atención no es solo concentrarse, también es aprender a estar presentes, escucharnos y conectar de verdad con los demás. Porque ningún mensaje, like o pantalla puede sustituir el valor de las relaciones interpersonales.
También abordamos el papel de la inteligencia artificial y los entornos digitales en nuestra manera de pensar. En un mundo en el que tenemos respuestas inmediatas al alcance de la mano, cultivar el pensamiento crítico y aprender a cuestionar la información que recibimos se vuelve especialmente importante.
¿Y qué podemos hacer para recuperar nuestra atención? No se trata de renunciar a la tecnología, sino de aprender a utilizarla de forma consciente: establecer límites de tiempo, poner alarmas cuando sea necesario y, sobre todo, decidir dónde queremos poner nuestra atención.
Un encuentro que nos invitó a cuestionarnos, desarrollar nuestro pensamiento crítico y adquirir herramientas para afrontar los retos de nuestro día a día.
Porque, a veces, para conectar de verdad, lo primero que necesitamos es desconectar.